Hace poco cayó en mis manos una noticia cuanto menos alentadora aunque por desgracia previsible. Parece ser que se trata de uno de muchos de los cambios, al parecer, "positivos" para nuestro sistema universitario.La noticia giraba entorno a la llamada "Estrategia Universidad 2015", una propuesta impulsada por la CRUE (Conferencia de rectores de las universidades españolas) y la fundación CyD (fundación conocimiento y desarrollo) en la que a grandes rasgos, van a tratar de adecuar nuestro sistema de gobernanza al actual en vigencia británico, entre otros europeos, etiquetando nombres de indiscutible referencia como Bricall y una serie interminable de desconocidas siglas y cargantes detalles burocráticos que, o bien estan tratando de convencernos de una causa justa bajo ese telón de pomposas adulaciones o bien se están riendo de nuestra inteligencia y nuestra evidente falta de conocimiento y de formación en relación con lo que incumbe al funcionamiento interno de la universidad española...
Pero no nos vayamos por las ramas, el caso es que con esta nueva ley de gobernanza se crearían unas "juntas de gobierno" formada por colectivos independientes de la universidad, a su vez escogidos órganos colegiados de la institución académica en función de un currículum no exento de exquisitos méritos, que se harían cargo de la
elección de los rectores, y estos a su vez serían los responsables directos de la elección de los decanos y directores de las facultades.
Y con esto que nos quedará? pues no más que lejanos recuerdos de lo que hasta ahora y hoy por hoy conocemos como claustro universitario (y demás instituciones internas), cuyo funcionamiento y origen es exclusivamente democrático y están compuestos por representantes de toda la comunidad universitaria; alumnos, profesores, decanos y demás, que hasta ahora garantizaban que todas las decisiones importantes fueran obra legítima y unánime de todos sus representantes, alumnado, profesorado y demás burocracia.
En fin, ya no se si pensar si esto nos es conveniente o no; o mas bien, si nos está bien merecido.
Nuestra hipocresía e incongruencia y sobretodo falta de conciencia ha provocado que hayamos perdido todo atisbode razón y potestad para exigir nada. Ir a la universidad porque, socialmente no está aceptado no hacerlo,aprovecharse del sistema para solicitud de becas innecesarias e inexistentes para las arcas de la universidad,
quejarse y quejarse cuando el único problema es la falta de ambición y una indolencia pandémica.
Asi que, tenemos tres opciones, hacer oídos sordos y seguir viviendo en una nube de inconsciencia llena de falsos autoconvencimientos, mientras el tiempo pasa y seguimos sin querer darnos cuenta de que no somos más listos por saltarnos las reglas que nuestro débil gobierno es incapaz de defender, otra sería desprendernos de esa venda de autoengaño y empezar a ser conscientes de si esto es lo que queremos cuando hablamos de nuestros derechos, de que empecemos a enterarnos que supone el plan bolonia, esa especie de inevitable evolución escalonada de la que hablaba aquel "erudito" con aire destartalado que circula por youtube o la cara b del problema presentada por políticos...en fin, y una tercera opción que no sería nada menos que llevarlo a la práctica. Parece difícil, las personas somos egoístas y egocéntricas, pero también somos orgullosas y
tremendamente eficientes cuando encontramos una razón que llene de sangre nuestras arterias vacías.
Y no estaría mal empezar por nuestra 'preciada' universidad; en cierto modo, es la base de nuestro futuro y nuestro interés por el conocimiento... y yo ya he tomado una decisión.
Documento Estrategia universitaria 2015



