JODER!
Estoy en Brasil!. Despues de tantas confabulaciones aquí estoy. En un lugar completamente fuera de mi órbita personal y (aparentemente) profesional. Joder estoy en Brasil. La verdad es que la impresión al llegar aquí ha sido en cierto modo reminiscente y familiar. Desde el aeropuerto de Fortaleza hasta nuestro apartamento todo eran casas de 2 metros y medio de altura dispuesto en infinitas calles paralelas y perpendiculares entre sí con terrazas improvisadas cubiertas por tipos haciendo vida nocturna en sus aposentos. Apesta a necesidad, casi tristeza, ruinosidad, con ello necesidad y sin embargo, familiar; y no porque precisamente yo me sienta parte de dicho compendio conyugal; su modo de vida es así, y parece que no puedes formar parte de ello; casi se respira una tranquilidad digna del sueño de cualquier occidental que se precie. Es extraño. Casi sientes miedo, pero al final los ves y en realidad es nostalgia. Parecen felices.
Y mientras el taxi avanza, sigo tratando de descifrar las sensaciones que me transmiten estos tórridos escenarios, mientras cavilo sobre cómo será vivir un año en esta selva de oportunidades y emociones. Llego a casa, y todo es tal como podrías imaginarte dada la primera impresión. Es como volver a una época que tan solo conocemos de las viejas historias de nuestros congéneres. Mobiliario, gente,
estilo de vida. Estoy cagado de miedo, y aún más emocionado por ver qué repercusión tendrá en mi devenir. En realidad, estoy emocionado; emocionado por crecer y descubrir, por conocer, por vivir.
Ja! joder, estoy en Brasil.
domingo, 21 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



